
Anoche lloré!
Las lágrimas simplemente salían
mis palabras simplemente desaparecían.
Fue el verte y mi corazón detenerse
fue el saludarme y un nudo en la garganta quedarse.
Esquina maldita que nuestros cuerpos unía
hora bendita que con la luna te traía.
¿Hola que tal como la vida te trata?
responder sin saber las adecuadas palabras.
(Un año tal vez más mil noches de fantasmas
dos años quizás con mil lunes por semana)
Anoche lloré!
anoche te reencontré
anoche no soñé
anoche al sol besé
anoche a la luna acuné
anoche en las alas de nuestro amigo reposé
anoche las lágrimas no dejaban de caer
anoche por milésimas de segundos creí volverte a ver.
Anoche lloré!
Y el instante más sublime fue suficiente para este poema nacer.
Detenerme en esa esquina y creerte ver.
Olerte...
hablarte...
desearte y hasta el amor hacer.
Anoche desde mi lecho sin TÚ estar te amarré
tu ausencia contra mi cuerpo
mi sexo contra mi piel.
Anoche desde mi lecho entre las sábanas me derramé
y mis lágrimas confusas no cesaban de caer.