
Dice la gente allá afuera
que eres mi verdugo
que maltratas mi alma
que destruyes mi suerte.
murmuran a nuestro paso
lamentándosen de mi vida
echándosen bendiciones
callando a gritos que te deje.
Se creen con el derecho
de meterse en nuestras vidas
de contagiarnos sus heridas
de pescarnos en sus redes.
Te critican y te oprimen
te lanzan miradas hostiles
te condenan sin razones
te desprecian y te mienten.
Que mal tan grande el quererme
que agonía sedienta el protegerme
que ironía de la vida te sentencia
a ser víctima del sentimiento que me tienes.
No saben todos ellos
que eres la razón de mi vida
que sobrevivo gracias a tus caricias
que me alimentan y sostienen.
Que tus besos son caudal de sentimiento
tu ternura momentos que son eternos
y tus palabras fuerza valor y sustento.
Que al amarnos nuestros cuerpos ven el cielo
lo erótico se hace pleno
nuestro complemento se hace lecho
y el firmamento azul es nuestro techo.
No saben los de afuera
que tu ser desborda alegría
que contaminas toda mi vida
de amor perdón y deseo.
Que gracias a ti
soy cada día mejor amante
que paso de mentiras y debates
que voy por la vida con la frente en alto
y en mi corazón tatuado...
tu nombre... el hombre a quien amo.